JESUS Y VOS


JESUS Y VOS


JESUS TE ACEPTA ¿PERO TU LO ACEPTAS A JESUS?

JESUS TE DA VIDA ¿PERO TU LE DAS LA VIDA A JESUS?

JESUS TE PERDONA ¿PERO TU LO PERDONAS A JESUS?

JESUS TE ALEGRA ¿PERO TU LO ALEGRAS A JESUS?

JESUS TE AMA ¿PERO TU LO AMAS A JESUS?

JESUS TE SIRVE ¿PERO TU LE SIRVES A JESUS?

JESUS TE DA ¿PERO TU LE DAS A JESUS?

JESUS TE BENDICE ¿PERO TU BENDICES A JESUS?

JESUS TE SIGUE ¿PERO TU SIGUES A JESUS?

JESUS TE RESUCITA ¿PERO TU RESUCITAS A JESUS?

JESUS TE RECOMPENSA ¿PERO TU RECOMPENSAS A JESUS?

JESUS TE CAMBIA ¿PERO TU CAMBIAS PARA JESUS?

JESUS TE SALVA ¿PERO TU SALVAS A JESUS?

JESUS TE ESPERA ¿PERO TU ESPERAS A JESUS?

JESUS TE DA FUERZAS ¿PERO TU LE DAS TUS FUERZAS A JESUS?

JESUS TE GLORIFICA ¿PERO TU GLORIFICAS A JESUS?

JESUS TE HONRA ¿PERO TU HONRAS A JESUS?

JESUS TE CONFIESA ¿PERO TU CONFIESAS A JESUS?

JESUS TE JUSTIFICA ¿PERO TU JUSTIFICAS A JESUS?

JESUS TE LLAMA ¿PERO TU LLAMAS A JESUS?

JESUS TE MINISTRA ¿PERO TU MINISTRAS A JESUS?

JESUS TE SUFRE ¿PERO TU SUFRES A JESUS?

JESUS TE COMUNICA ¿PERO TU COMUNICAS A JESUS?

JESUS TE ORA ¿PERO TU ORAS A JESUS?

JESUS TE SANTIFICA ¿PERO TU SANTIFICAS A JESUS?

JESUS TE ENRIQUECE ¿PERO TU ENRIQUECES A JESUS?

JESUS TE ACOMPAÑA ¿PERO TU ACOMPAÑAS A JESUS?

JESUS TE ALIMENTA ¿PERO TU ALIMENTAS A JESUS?

JESUS TE ANHELA ¿PERO TU ANHELAS A JESUS?

JESUS TE AYUDA ¿PERO TU AYUDAS A JESUS?

JESUS TE COMPROMETE ¿PERO TU COMPROMETES A JESUS?

JESUS TE HABLA ¿PERO TU HABLAS A JESUS?

JESUS TE DESAFIA ¿PERO TU DESAFIAS A JESUS?

JESUS TE PROMETE ¿PERO TU PROMETES A JESUS?

JESUS TE DEFIENDE ¿PERO TU DEFIENDES A JESUS?

JESUS TE VISTE ¿PERO TU VISTES A JESUS?

JESUS TE COMPRA ¿PERO TU COMPRAS A JESUS?
por Marcelo Quiroga.


Con amor y pasión.


Marcelo y Graciela.


LA NIÑA DE SUS OJOS


LA NIÑA DE SUS OJOS

La Palabra de Dios dice en Deuteronomio 32:10 que para Dios sus criaturas son de especial cuidado y que Él las protege como a sus propios ojos.

Todos protegemos con especial precaución nuestros ojos, ¿Verdad? Ante la amenaza de peligro, casi instintivamente tenemos la tendencia de cubrir nuestros rostros y en especial los ojos.
Cuenta una parábola que dos hermosas piedras azules brillaban en el lecho de un río de montaña y soñaban ambas con ser recogidas algún día para lucir orgullosas en la corona real de alguna reina, o adornar el collar de alguna princesa o el anillo de un rey.

El día llegó y aquellas piedras fueron recogidas, es que eran hermosas. El destino que les esperaba era muy diferente del que ellas creían. Una mano tosca las tomó, las hundió en cemento y a partir de aquel entonces comenzaron a formar parte de una pared junto con otras piedras.

¡Qué inútil se sentían aprisionadas en ese muro! De alguna manera, entablaron amistad con un fino hilo de agua que filtraba dentro de aquel muro y le rogaron que socavara el cemento alrededor de ellas para que pudieran desprenderse. Así lo hicieron, y al cabo de unas semanas se habían desprendido de aquella pared y rodado hasta el piso.

Desde allí abajo, observaron cuál era el lugar que ocupaban en el muro. Allí, bellamente dibujado y adornado con piedras, estaba el rostro del Señor, majestuoso, imponente, pero ciego, sin ojos. Sus profundos ojos azules se habían desprendido. Durante la noche, el guardia barrió esas piedras en el suelo y fueron a parar al basurero para que nadie más se acuerde de ellas.

Pensamos que nuestro plan para nuestras vidas es mejor que el de Dios ¿Verdad? Ansiamos lugares, puestos y privilegios ignorando que la única persona en el mundo que es capaz de cuidar de nosotros mejor aún que nosotros mismos es nuestro hacedor Dios. El te ama tanto que te cuidará como a la niña o pupila de sus ojos.

Aquel que estuvo dispuesto aún a morir por ti, te pondrá en un lugar especial aunque tú no lo comprendas desde tu perspectiva actual.

Quédate allí, donde él te puso.


PENSAMIENTO DEL DIA: NUNCA OLVIDES QUE SOLO VIVIENDO EN EL CENTRO DE LA VOLUNTAD DE DIOS PARA TU VIDA, SERÁS FELIZ Y TE SENTIRÁS COMPLETAMENTE LIBRE.


por Pablo Martini.