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REFLEXION: ESPERANDOME

ESPERANDOME

Isaías 55:6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.

Todas las historias que se pueden llegar a leer, o escuchar sobre la palabra de Dios, cuentan la manera en como vive, siente y piensa nuestro Dios.

Ya sea por manifestaciones en medio de diferentes situaciones, por parábolas, por Salmos, etc...El nos muestra como toda decisión tiene una acción, y toda acción una consecuencia según la acción en si, y como esto afecta la tendencia de mi relación con El.

Leyendo este pasaje uno puede llegar a pensar que Dios podría ser encontrado solo en algunos momentos de mi vida, o en algún horario en especial, o cuando nos congregamos o nos reunimos con otros hermanos en la fe. Y hasta puedo llegar a pensar que puedo hallarlo solo cuando me porto bien.

Pero si podemos recordar la historia del hijo prodigo, tendremos una mas amplia apreciación de este versículo del libro de Isaías.

Dice el relato que el hijo un día le pidió a su padre todo lo que a él le correspondía como hijo, y luego de obtenerlo, se marchó del hogar y de la presencia de su padre.

Hasta acá ya tenemos dos cosas en común entre esta historia, y el versículo 6 de Isaías 55, este hijo buscó a su padre para manifestarle lo que quería, lo que necesitaba, y lo pudo hallar porque primeramente “vivían en la misma casa”, lo pudo llamar sabiendo que su padre respondería a su llamado porque estaban “cercanos”. Por eso lo llamó con seguridad porque sabía que en ese momento, su padre “Podía ser hallado”.

Pero hay un momento en el cual la acción del hijo de partir de su casa, no podía llegar a tener otra consecuencia que el alejamiento entre el y su padre, el fue a conquistar el mundo, se fue lejos, y su padre se quedó en el mismo lugar, haciendo las mismas cosas, pero con los hijos que se habían quedado con el.

Para este hijo, el tiempo de buscar y hallar a su padre se había terminado.

Este hijo viajó lejos, y su padre estaba en el mismo lugar, este hijo comenzó a malgastar sus bienes, y el padre estaba en el mismo lugar, se divirtió libremente y sin límites, y su padre estaba en el mismo lugar, pero la gran diferencia entre los dos era que el hijo no se acordaba de su padre, pero el padre en todo momento lo recordó, y guardó en su corazón la esperanza de que al salir a la puerta algún día, este hijo regresaría.

Hay algo muy fuerte que este joven no tomó en cuenta al irse, que no solo se alejó de su padre, sino de su madre, su casa, sus hermanos, sus afectos, y “Su tierra”.

Las guerras se ganan a partir de ganar un territorio, y de ahí en adelante se genera una lucha por expandirse y ganar más y más tierra. Existen dos bandos, el que defiende y el que quiere conquistar, pero es notable la similitud de que el que ataca, ataca desde su tierra, desde su casa, para expandirse, y el que defiende, defiende desde su tierra, desde su casa, desde su raíz hacia delante, no puede comenzar una guerra lejos de mi tierra, lejos de mi raíz, lejos de mi casa, lejos de mi Dios.

Este hijo luego de haber perdido todo, recordó a su padre, pero no podría gritarle como hacia a veces, no podía pelear con el como hacia a veces, no podía pedir ayuda porque estaba lejos. No podía hallarle porque no “el” no estaba cercano, y el padre seguía en el mismo lugar.

Todo hacía parecer que no podía volver con su padre, no tenía nada, que había perdido todo, menos el orgullo, pero tomo una decisión, y fue la correcta, comenzó su regreso a su tierra, a su casa, y en ese viaje de regreso ya podía experimentar paz, la paz que te da el volver a tu raíz, a tu afectos, a tu tierra, y tu Dios.

Las cosas que se disfrazan de Dios, hacen que Dios no esté cerca, pero no porque él se mueve, sino porque yo me moví de su cercanía con mis decisiones, pero él, siempre a estado, está y estará, en el mismo lugar, esperándome...

EL SALMO 23 DEL HIJO Y EL SALMO DEL PASTOR


EL SALMO 23 DEL HIJO Y EL SALMO DEL PASTOR (Homenaje personal al salmo 23)

EL SALMO 23 DEL HIJO

El ser humano es mi hijo, yo le atenderé.
A lugares de desafíos y problemas me llevará,
junto a aguas de complicaciones me hará actuar.
Confortará mi paternidad.
Me guiará por sendas conocidas y desconocidas,
por amor de sí mismo.
Aunque ande detrás de él, cuidándole y observándole,
él se acordará de mí.
Su humildad y su desprotección, provocarán mi compasión.
Prepara altar para mí, en presencia de sus necesidades y problemas.
Eleva oración con clamor y agradecimiento,
Mi corazón esta satisfecho.
Ciertamente su fe y sus obras,
llamarán mi atención todos los días de su existencia,
Y en la mente y en el corazón de mi hijo, habitaré toda la vida.

EL SALMO 23 DEL PASTOR

Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

EL PADRE NUESTRO Y EL HIJO MIO

EL PADRE NUESTRO Y EL HIJO MIO
La Biblia, Nuevo Testamento, San Mateo 6:10-13

Padre Nuestro Que Estás En Los Cielos,
Santificado Sea Tu Nombre.
Venga Tu Reino.
Hágase Tu Voluntad, Como En El Cielo, Así También En La Tierra.
El Pan Nuestro De Cada Día, Dánoslo Hoy.
Y Perdónanos Nuestras Deudas, Como También Nosotros Perdonamos A Nuestros Deudores.
Y No Nos Metas En Tentación, Mas Líbranos Del Mal; Porque Tuyo Es El Reino, Y El Poder, Y La Gloria, Por Todos Los Siglos. Amén.

Hijo Mío Que Estás En La Tierra,
Yo He Bendecido Tu Nombre Desde Tu Nacimiento.
Voy A Tu Vida.
Haz Mi Voluntad, Como Se Hace En El Cielo, Así También Hazla en La Tierra.
El Pan Tuyo De Cada Día, Yo Te Lo Daré.
Y Yo Perdono Tus Pecados, Como También Tu Lo Debes Hacer Con Aquellos Que Te Ofenden.
Y Yo Te Sacaré De La Tentación Y Te Libraré Del Mal; Porque Mío Es El Reino, Y El Poder, Y La Gloria, Por Todos Los Siglos. Amén.

Con oración y fe.

Marcelo y Graciela Quiroga

¡Papá tengo hambre!


¡Papá tengo hambre!

Pasaba del medio día, el olor de pan caliente invadía aquella calle, un sol escaldante invitaba a todos a un refresco.

Ricardito no aguantó el olor rico del pan y dijo:

¡¡¡Papá tengo hambre!!!

El padre; Agenor, sin tener un centavo en el bolsillo, caminando desde muy temprano buscando un trabajo, mira con los ojos mareados al hijo y le pide un poco más de paciencia...

Pero papá, ¡desde ayer no comemos nada, tengo mucha hambre, papá!

Avergonzado, triste y humillado en su corazón de padre, Agenor le pide al hijo esperar en la vereda mientras entra en la panadería que estaba enfrente.

Al entrar se dirige a un hombre en el mostrador:

Señor, estoy con mi hijo de tan sólo 6 años en la puerta, con mucha hambre, no tengo ninguna moneda, pues salí temprano para buscar un empleo y nada encontré, le pido que en el nombre de Jesús me dé un pan para que yo pueda matar el hambre de ese niño, en cambio puedo barrer el piso de su establecimiento, lavar los platos y vasos, u otro servicio que usted necesite.

A Amaro; el dueño de la panadería le extraña que aquel hombre de semblante calmo y sufrido, pida comida a cambio de trabajo y pide que llame al niño...

Agenor toma a su hijo de la mano y lo presenta a Amaro, que inmediatamente pide que los dos se sienten junto al mostrador, donde le pide a su esposa les sirva dos platos de comida del famoso PLATO DEL DIA: ARROZ, FRIJOLES, CARNE MOLIDA Y HUEVO.

Para Ricardito era un sueño, comer después de tantas horas en la calle...

Para Agenor, un dolor más, ya que comer aquella comida maravillosa lo hacía recordar a su esposa y a sus dos hijos que quedaron en casa solamente con un puñado de arroz... Gruesas lágrimas bajaban de sus ojos ya en el primer bocado.

La satisfacción de ver a su hijo devorando aquel plato simple como si fuera un manjar de los dioses, y el recuerdo de su pequeña familia en casa, fue demasiado para su corazón tan cansado de más de 2 años de desempleo, humillaciones y necesidades...
Amaro se aproxima de Agenor y percibiendo su emoción, bromea para relajarlo: ¡OH, María!!! Tu comida debe estar muy fea... Mira a mi amigo, ¡hasta está llorando de tristeza de ese plato!

Inmediatamente, Agenor sonríe y dice que nunca comió comida tan apetitosa, y que le agradecía por darle ese placer...

Amaro pide entonces que el tranquilice su corazón, que almorzase en paz y después conversarían acerca de trabajo...

Más confiadamente, Agenor seca las lágrimas y empieza a almorzar, ya que su hambre estaba agobiándolo...

Después del almuerzo, Amaro invita Agenor para conversar en el fondo de la panadería, donde había un pequeño escritorio... Agenor cuenta entonces que hace más de 2 años había perdido el empleo y desde entonces, sin una especialidad profesional, sin estudios, estaba viviendo de pequeñas "chambas aquí y allí", pero que hace 2 meses no recibía nada...

Amaro resuelve entonces contratar a Agenor para servicios generales en la panadería, y le prepara al hombre una canasta básica con alimentos para por lo menos 15 días...

Agenor con lágrimas en los ojos agradece la confianza de aquel hombre y marca para el día siguiente su inicio en el trabajo...
Al llegar en casa con toda aquella cantidad Agenor es un nuevo hombre.

Sentía esperanzas, sentía que su vida tomaría nuevo impulso... La vida le estaba abriendo más que una puerta, era toda una esperanza de días mejores...

Al día siguiente, a las 5 de la mañana, Agenor estaba en la puerta de la panadería ansioso de iniciar su nuevo trabajo...

Amaro llega luego y sonríe para aquel hombre que ni él sabía por qué estaba ayudando...

Tenían la misma edad, 32 años, e historias diferentes, pero algo dentro de él lo llamaba para ayudar a aquella persona... Y, no se equivocó.

Durante un año, Agenor fue el más dedicado trabajador de aquel establecimiento, siempre honesto y extremadamente celoso con sus deberes...

Cierto día, Amaro llama a Agenor para una charla y habla de la escuela que abrió lugares para la alfabetización de adultos a una cuadra arriba de la panadería, y que él tenía interés que Agenor estudiara.

Agenor nunca se olvidó de su primer día de clase: la mano trémula en las primeras letras y la emoción de la primera carta...

Doce años han pasado desde aquel primer día de clases...

Vamos a encontrar al Lic. Agenor Baptista de Medeiros, abogado, abriendo su oficina a su primer cliente, y después a otro y después a otro más... Al medio día él baja para beber un café en la panadería del amigo Amaro, que queda impresionado al ver su antiguo empleado tan elegantemente vestido en su primer traje...

Diez años se pasan, y ahora el Lic. Agenor Baptista, ya con una clientela que mezcla los más necesitados que no pueden pagar, y los más adinerados que pagan muy bien; decide crear una institución que ofrece a los desvalidos de la suerte, que andan por las calles, personas desempleadas y con carencias de todo tipo, un plato de comida diariamente a la hora del almuerzo...

Más de 200 comidas se sirven diariamente en aquel lugar administrado por su hijo, el ahora nutricionista Ricardo Baptista...
Todo cambió, todo pasó, pero la amistad de aquellos dos hombres, Amaro y Agenor impresionaba a todos los que conocían un poco de la historia de cada uno...

Cuentan que a los 82 años los dos fallecieron el mismo día, casi en la misma hora, muriendo plácidamente con una sonrisa del deber cumplido...

Ricardito, el hijo, mandó gravar delante de la "Casa del Camino", que su padre fundó con tanto cariño:

“¡Un día yo tuve hambre, y me alimentaste.
Un día yo estaba sin esperanzas y me diste un camino.
Un día me desperté solo, y me diste la paz, y eso no tiene precio.
¡Qué la paz habite en tu corazón y alimente tu alma!
¡Y que te sobre el pan de la misericordia para extender a quien lo necesita!”
Autor desconocido
Escrito enviado a mi por mi hermana Ana Mª

(Historia verídica)
Si les parece que vale la pena, reenvíen esta historia, pues nunca es tarde para empezar y siempre es temprano para parar.
Debemos agradecer a Dios por todo lo que nos da y compartirlo con quienes no tienen y nunca olvidar de donde venimos.





A PESAR DE LOS ERRORES !!!!

A PESAR DE LOS ERRORES !!!!

Era una mañana como cualquier otra. Yo, como siempre, estaba de mal humor. Te regañé porque estabas tardando demasiado en desayunar, te grité porque no parabas de jugar con los cubiertos y te reprendí porque masticabas con la boca abierta. Comenzaste a refunfuñar y entonces derramaste la leche sobre tu ropa. Furiosa te levanté por los cabellos y te empujé violentamente para que fueras a cambiarte de inmediato.

Camino a la escuela no hablaste. Sentado en el asiento del auto llevabas la mirada perdida. Te despediste de mí tímidamente y yo sólo te advertí que no te portaras mal.

Por la tarde, cuando regresé a casa después de un día de mucho trabajo, te encontré jugando en el jardín. Llevabas puestos unos pantalones nuevos y estabas sucio y mojado. Frente a tus amiguitos te dije que debías cuidar la ropa y los zapatos, porque parecía no interesarte mucho el sacrificio de tus padres para vestirte. Te hice entrar en la casa para que te cambiaras de ropa y mientras marchabas delante de mí te indiqué que caminaras erguido.

Más tarde continuaste haciendo ruido y corriendo por toda la casa. A la hora de cenar arrojé la servilleta sobre la mesa y me puse de pie furiosa porque no parabas de jugar. Con un golpe sobre la mesa grité que no soportaba más ese escándalo y subí a mi cuarto.

Al poco rato mi ira comenzó a apagarse. Me di cuenta de que había exagerado un poco y tuve el deseo de bajar para hacerte una caricia, pero no pude. ¿Cómo podía una madre, después de hacer tal escena, mostrarse cariñoso y arrepentido?

Luego escuché unos golpecitos en la puerta. "Adelante" dije adivinando que eras tú. Abriste muy despacio y te detuviste indeciso en el umbral de la habitación. Te miré con seriedad y pregunté:

¿Te vas a dormir? ¿Vienes a despedirte? No contestaste. Caminaste lentamente con tus pequeños pasitos y sin que me lo esperara, aceleraste tu andar para echarte en mis brazos cariñosamente.

Te abracé y con un nudo en la garganta percibí la ligereza de tu delgado cuerpecito. Tus manitas rodearon fuertemente mi cuello y me diste un beso suavemente en la mejilla. Sentí que mi alma se quebrantaba. "Hasta mañana, mamita" me dijiste.

¿Qué es lo que estaba haciendo? ¿Por qué me desesperaba tan fácilmente? Me había acostumbrado a tratarte como si fueras una persona adulta, a exigirte como si fueras igual a mí y ciertamente no eras igual. Tú tenías unas cualidades de las que yo carecía: eras legítimo, puro, bueno y sobre todo, sabías demostrar amor.

¿Por qué a mi me costaba tanto trabajo? ¿Por qué tenía el hábito de estar siempre enojada? ¿Qué es lo que me estaba ocurriendo? Yo también había sido niña. ¿Cuándo fue que comencé a contaminarme?

Después de un rato entré en tu habitación y encendí una lámpara con cuidado, tú dormías profundamente. Tu hermoso rostro estaba ruborizado, tu boca entreabierta, tu frente húmeda, tu aspecto indefenso como el de un bebé. Me incliné para rozar con mis labios tu mejilla, respiré tu aroma limpio y dulce. No pude contener el sollozo y cerré los ojos. Una de mis lágrimas cayó en tu piel, pero tú seguiste durmiendo. Me puse de rodillas y te pedí perdón en silencio. Te cubrí cuidadosamente y salí de la habitación.

Si Dios me escucha y te permite vivir muchos años, algún día sabrás que los padres no somos perfectos, pero sobre todo, espero que te des cuenta de que, pese a todos mis errores, te amo más que a mi vida”

por José Luis Prieto.

¡Papá tengo hambre!


¡Papá tengo hambre!

Pasaba del medio día, el olor de pan caliente invadía aquella calle, un sol escaldante invitaba a todos a un refresco.

Ricardito no aguantó el olor rico del pan y dijo:

¡¡¡Papá tengo hambre!!!

El padre; Agenor, sin tener un centavo en el bolsillo, caminando desde muy temprano buscando un trabajo, mira con los ojos mareados al hijo y le pide un poco más de paciencia...

Pero papá, ¡desde ayer no comemos nada, tengo mucha hambre, papá!

Avergonzado, triste y humillado en su corazón de padre, Agenor le pide al hijo esperar en la vereda mientras entra en la panadería que estaba enfrente.

Al entrar se dirige a un hombre en el mostrador:

Señor, estoy con mi hijo de tan sólo 6 años en la puerta, con mucha hambre, no tengo ninguna moneda, pues salí temprano para buscar un empleo y nada encontré, le pido que en el nombre de Jesús me dé un pan para que yo pueda matar el hambre de ese niño, en cambio puedo barrer el piso de su establecimiento, lavar los platos y vasos, u otro servicio que usted necesite.

A Amaro; el dueño de la panadería le extraña que aquel hombre de semblante calmo y sufrido, pida comida a cambio de trabajo y pide que llame al niño...

Agenor toma a su hijo de la mano y lo presenta a Amaro, que inmediatamente pide que los dos se sienten junto al mostrador, donde le pide a su esposa les sirva dos platos de comida del famoso PLATO DEL DIA: ARROZ, FRIJOLES, CARNE MOLIDA Y HUEVO.

Para Ricardito era un sueño, comer después de tantas horas en la calle...

Para Agenor, un dolor más, ya que comer aquella comida maravillosa lo hacía recordar a su esposa y a sus dos hijos que quedaron en casa solamente con un puñado de arroz... Gruesas lágrimas bajaban de sus ojos ya en el primer bocado.

La satisfacción de ver a su hijo devorando aquel plato simple como si fuera un manjar de los dioses, y el recuerdo de su pequeña familia en casa, fue demasiado para su corazón tan cansado de más de 2 años de desempleo, humillaciones y necesidades...
Amaro se aproxima de Agenor y percibiendo su emoción, bromea para relajarlo: ¡OH, María!!! Tu comida debe estar muy fea... Mira a mi amigo, ¡hasta está llorando de tristeza de ese plato!

Inmediatamente, Agenor sonríe y dice que nunca comió comida tan apetitosa, y que le agradecía por darle ese placer...

Amaro pide entonces que el tranquilice su corazón, que almorzase en paz y después conversarían acerca de trabajo...

Más confiadamente, Agenor seca las lágrimas y empieza a almorzar, ya que su hambre estaba agobiándolo...

Después del almuerzo, Amaro invita Agenor para conversar en el fondo de la panadería, donde había un pequeño escritorio... Agenor cuenta entonces que hace más de 2 años había perdido el empleo y desde entonces, sin una especialidad profesional, sin estudios, estaba viviendo de pequeñas "chambas aquí y allí", pero que hace 2 meses no recibía nada...

Amaro resuelve entonces contratar a Agenor para servicios generales en la panadería, y le prepara al hombre una canasta básica con alimentos para por lo menos 15 días...

Agenor con lágrimas en los ojos agradece la confianza de aquel hombre y marca para el día siguiente su inicio en el trabajo...
Al llegar en casa con toda aquella cantidad Agenor es un nuevo hombre.

Sentía esperanzas, sentía que su vida tomaría nuevo impulso... La vida le estaba abriendo más que una puerta, era toda una esperanza de días mejores...

Al día siguiente, a las 5 de la mañana, Agenor estaba en la puerta de la panadería ansioso de iniciar su nuevo trabajo...

Amaro llega luego y sonríe para aquel hombre que ni él sabía por qué estaba ayudando...

Tenían la misma edad, 32 años, e historias diferentes, pero algo dentro de él lo llamaba para ayudar a aquella persona... Y, no se equivocó.

Durante un año, Agenor fue el más dedicado trabajador de aquel establecimiento, siempre honesto y extremadamente celoso con sus deberes...

Cierto día, Amaro llama a Agenor para una charla y habla de la escuela que abrió lugares para la alfabetización de adultos a una cuadra arriba de la panadería, y que él tenía interés que Agenor estudiara.

Agenor nunca se olvidó de su primer día de clase: la mano trémula en las primeras letras y la emoción de la primera carta...

Doce años han pasado desde aquel primer día de clases...

Vamos a encontrar al Lic. Agenor Baptista de Medeiros, abogado, abriendo su oficina a su primer cliente, y después a otro y después a otro más... Al medio día él baja para beber un café en la panadería del amigo Amaro, que queda impresionado al ver su antiguo empleado tan elegantemente vestido en su primer traje...

Diez años se pasan, y ahora el Lic. Agenor Baptista, ya con una clientela que mezcla los más necesitados que no pueden pagar, y los más adinerados que pagan muy bien; decide crear una institución que ofrece a los desvalidos de la suerte, que andan por las calles, personas desempleadas y con carencias de todo tipo, un plato de comida diariamente a la hora del almuerzo...

Más de 200 comidas se sirven diariamente en aquel lugar administrado por su hijo, el ahora nutricionista Ricardo Baptista...
Todo cambió, todo pasó, pero la amistad de aquellos dos hombres, Amaro y Agenor impresionaba a todos los que conocían un poco de la historia de cada uno...

Cuentan que a los 82 años los dos fallecieron el mismo día, casi en la misma hora, muriendo plácidamente con una sonrisa del deber cumplido...

Ricardito, el hijo, mandó gravar delante de la "Casa del Camino", que su padre fundó con tanto cariño:

“¡Un día yo tuve hambre, y me alimentaste.
Un día yo estaba sin esperanzas y me diste un camino.
Un día me desperté solo, y me diste la paz, y eso no tiene precio.
¡Qué la paz habite en tu corazón y alimente tu alma!
¡Y que te sobre el pan de la misericordia para extender a quien lo necesita!”
Autor desconocido
Escrito enviado a mi por mi hermana Ana Mª

(Historia verídica)
Si les parece que vale la pena, reenvíen esta historia, pues nunca es tarde para empezar y siempre es temprano para parar.
Debemos agradecer a Dios por todo lo que nos da y compartirlo con quienes no tienen y nunca olvidar de donde venimos.

FAMILIA: Ser padres compromete...!!!


Ser padres compromete...!!!

No es extraño que el mundo parezca de locos y que todo se esté desmoronando.

Si formar a los hijos y conducir el hogar está resultando una labor titánica !!!

Pero por ahí se está resquebrajando el mundo, y por ahí hay que empezar a salvarlo !! ! Se necesita armazón en el hogar, claridad en los criterios y sostén en los hijos.

Los padres estamos perdiendo las armas espirituales y no sabemos luchar ???

El padre y muy probablemente la madre salen desde temprano.
El día es para el trabajo.
La mente, para la oficina.
La tarde, para lo más urgente de la casa.
Y la noche para el cansancio.

A los hijos les toca lo que sobra de todo este oleaje, la resaca de todas estas tormentas y tensiones. Ese es el hueco que nadie puede llenar ni suplir.

Se rompen ligamentos en la estructura del hogar y todo queda como desarticulado.

No es extraño que el hijo declare tantas guerras dentro del hogar, si está acostumbrado a ver guerrear desde que nace. No es extraño un hijo solitario, rebelde, arisco, si no ha visto el entendimiento y la armonía.
No es extraño que su conducta no sea franca, directa, abierta, sino de disimulos, de mentiras, de silencios.
Si ha visto la hipocresía como norma de vida.

No es extraño verlo apartado de la religión, si en casa nadie practica la Palabra de Dios.

No es extraño que pierda los frenos a la edad de los amarres y la pasión lo tiente, y el vicio se los lleve, si nadie lo está aconsejando ni pasando su crisis junto a él.

No es extraño un hijo "enigma", introvertido, extravagante, si vive bajo el misterio de la falta de madre ...padre..y de la falta de hogar.

Hacemos rendir el dinero, pero pasamos impasibles la vida !!!

Yo sé que los padres tienen dentro un caudal enorme, pero lo están abasteciendo muy poco, de ese poco, la mitad son aguas muertas.

Yo sé que el hijo es un campo para mucho fruto, pero regado a cuentagotas, ni madura bien, ni crece a tiempo...

El problema no es de leyes, sino de padres.
El problema no es de escuela, sino de hogares.
El problema no es de sermones, sino de ejemplo.
El problema no es el ambiente que reina afuera, es el clima moral que se respira dentro...

El hogar pasa tantas horas vacío, que ya no es una frontera protectora.

Pero si tu Hijo no tiene a sus padres a su lado...
de que te sirve haberlo tenido ???

por Zenaida Bacardí de Argamasilla.

LOS HIJOS NO TE ESCUCHAN, TE OBSERVAN


CUANDO PENSABAS QUE NO TE VEÍA


Cuando pensabas que no te veía, te ví pegar mi primer dibujo al refrigerador, e inmediatamente quise pintar otro.

Cuando pensabas que no te veía, te vi arreglar y disponer de todo en nuestra casa para que fuese agradable vivir, pendiente de detalles, y entendí que las pequeñas cosas son las cosas especiales de la vida.

Cuando pensabas que no te veía, te escuché pedirle a Dios y supe que existía un Dios al que le podría yo platicar y en quien confiar.

Cuando pensabas que no te veía, te vi preocuparte por tus amigos sanos y enfermos y aprendí que todos debemos ayudarnos y cuidarnos unos a otros.

Cuando pensabas que no te veía, te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a personas que no tienen nada y aprendí que aquellos que tienen algo deben compartirlo con quienes no tienen.

Cuando pensabas que no te veía, te sentí darme un beso por la noche y me sentí amado y seguro.

Cuando pensabas que no te veía, te vi atender la casa y a todos los que vivimos en ella y aprendí a cuidar lo que se nos da.

Cuando pensabas que no te veía, vi como cumplías con tus responsabilidades aún cuando no te sentías bien, y aprendí que debo ser responsable cuando crezca.

Cuando pensabas que no te veía, ví lágrimas salir de tus ojos y aprendí que algunas veces las cosas duelen, y que está bien llorar.

Cuando pensabas que no te veía, ví que te importaba y quise ser todo lo que puedo llegar a ser.

Cuando pensabas que no te veía, aprendí casi todas las lecciones de la vida que necesito saber para ser una persona buena y productiva cuando crezca.

Cuando pensabas que no te veía, te ví y quise decir: ¡Gracias por todas las cosas que ví, cuando pensabas que no te veía!


"NO TE PREOCUPES PORQUE TUS HIJOS NO TE ESCUCHAN...TE OBSERVAN TODO EL DIA".

Madre Teresa de Calcuta

Consejos de un Padre a un Hijo


Jackson Brown no es un gran pensador, ni un Nóbel de literatura.
Es sólo un hombre común, un padre preocupado por la felicidad de su hijo que quiso escribir estos simples 'consejos', al momento que éste se iría a estudiar a la Universidad, lejos de su casa.

Su hijo decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros de estudio. Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización a Brown para editar un libro con ellos.

Poco tiempo después, ampliado bajo el titulo 'Vivir Feliz', se convirtió en un Best Seller que lleva decenas de ediciones y millones de ejemplares traducidos a varios idiomas.

Vivir Feliz

Observa el amanecer por lo menos una vez al año.
Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos.
Ten un buen equipo de música.
Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.
Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.
Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.
Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.
Maneja autos que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.
Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.
No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.
Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche (dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza).
Anímate a presentarte a alguien que te cae bien simplemente con una sonrisa y diciendo: Mi nombre es fulano de tal; todavía no nos han presentado.
Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.
Has lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.
Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.
Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas. Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.
Recuerda el viejo proverbio: Sin deudas, sin peligro.
No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.
Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. (El que no vive para servir, no sirve para vivir).
Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.
Confía en Dios, pero cierra tu auto con llave.
Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también 'el gran riesgo'.
Nunca confundas riqueza con éxito.
No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.
No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices
Aunque tengas una posición holgada, has que tus hijos paguen parte de sus estudios.
Has dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.
Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.
No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.
No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.
Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.
No confundas confort con felicidad.
Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal.
Escucha el doble de lo que hablas (por eso Dios nos dió dos oídos y una sola boca).
Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.
Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos.
Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.
Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.
La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo .... simplemente disfruta al máximo de todo lo que Dios pone en su camino.

por Jackson Brown.

TUS HIJOS


TUS HIJOS

Tus hijos no son tus hijos son hijos e hijas de la vida deseosa de sí misma.


No vienen de ti, sino a través de ti y aunque estén contigo no te pertenecen.


Puedes darles tu amor, pero no tus pensamientos, pues, ellos tienen sus propios pensamientos.


Puedes abrigar sus cuerpos, pero no sus almas, porque ellas, viven en la casa del mañana, que no pueden visitar ni siquiera en sueños.


Puedes esforzarte en ser como ellos, pero no procures hacerlos semejantes a ti porque la vida no retrocede, ni se detiene en el ayer.


Tú eres el arco del cual, tus hijos como flechas vivas son lanzados. Deja que la inclinación en tu mano de arquero sea para la felicidad.

Khalil Gibran



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** VIRTUALES, INTERACTIVOS PARA PC, NO IMPRESOS, DESCARGABLES DE INTERNET, COSTO ACCESIBLE ** Se le enviará el enlace para descargar el programa inmediatamente después de recibir el pago.

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** INGRESA CON TU FAMILIA AL REINO DE LOS CIELOS A TRAVES DE ESTA ORACION: **

Haz esta oración y sé salvo y sano espiritualmente:

Repite con nosotros:

Padre y Dios mío, vengo a ti, no puedo más, estoy tan cansado/a, me siento mal, tengo mil problemas, te necesito, ayúdame por favor, creo en tí, aunque no te vea o no te sienta, perdóname por mis pecados, me arrepiento por estar lejos de ti, te pido que me perdones, a través de tu Hijo Jesucristo, lo recibo a él en mi corazón, entra Jesús en mi, tu eres mi salvador, hazme una nueva persona, lléname de tu Espíritu Santo, de tu Palabra, de tu bendición, cámbiame, mejora mi vida, mi familia, mi economía, por favor te lo pido, ten piedad de mi oh Dios, yo te doy gracias, te alabo y te bendigo, y te daré toda la gloria, la honra y la alabanza. Amén.


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