El que mata
El que mata, mata a su familia.
El que mata, mata a su Dios.
El que mata, mata a sus hijos.
El que mata, mata a su prójimo.
El que mata, mata a Jesús.
El que mata, mata a su esperanza.
El que mata, mata a su futuro.
El que mata, mata a su pasado.
El que mata, mata a su presente.
El que mata, mata a su expiación.
El que mata, mata a su historia.
El que mata, mata a sus padres.
El que mata, mata a su genealogía.
El que mata, mata a su paz.
El que mata, mata a su paciencia.
El que mata, mata a su justicia.
El que mata, mata a su benignidad.
El que mata, mata a su fe.
El que mata, mata a su vida eterna.
El que mata, mata a sus buenas obras.
El que mata, mata a su libertad.
El que mata, mata a otra familia.
El que mata, mata a su conciencia.
El que mata, mata a su moralidad.
El que mata, mata a su piedad.
El que mata, mata a una creación de Dios.
El que mata, mata a un plan de Dios.
El que mata, mata a un sueño de Dios.
El que mata, mata a una salvación de Dios.
El que mata, mata a un amado/a de Dios.
El que mata, se mata a sí mismo.
Hola, excelente este post, estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dice, es maravilloso.
ResponderEliminarQuisiera hacerles una pregunta: ¿ustedes son vegetarianos? yo sí.
Muchas gracias