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Omnipresencia y omnisciencia de Dios
Omnipresencia y omnisciencia de Dios
Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has
entendido desde lejos mis pensamientos.
Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis
caminos te son conocidos.
Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí,
oh Jehová, tú la sabes toda.
Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu
mano.
Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;
Alto es, no lo puedo comprender.
¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de
tu presencia?
Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el
Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.
Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo
del mar,
Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.
Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán;
Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.
Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche
resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz.
Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el
vientre de mi madre.
Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus
obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.
No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en
oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra.
Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban
escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de
ellas.
¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos!
¡Cuán grande es la suma de ellos!
Si los enumero, se multiplican más que la arena;
Despierto, y aún estoy contigo.
De cierto, oh Dios, harás morir al impío; Apartaos,
pues, de mí, hombres sanguinarios.
Porque blasfemias dicen ellos contra ti; Tus
enemigos toman en vano tu nombre.
¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen, Y me
enardezco contra tus enemigos?
Los aborrezco por completo; Los tengo por enemigos.
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y
conoce mis pensamientos;
Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en
el camino eterno.
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