Por qué...
Por qué tardas tanto en venir a mi, en solicitar ayuda mía, ¿no ves que te estoy esperando?
Sí, me conoces bien. ¿Por qué dudas? No dejes que la indecisión te haga perder mi socorro, no llores, no tardes, actúa, ven.
Estoy dispuesto a ayudarte, a darte nuevas fuerzas, a comunicarte mis planes y secretos mas preciosos.
A vestirte con vestiduras de gala, a cenar contigo, a abrirte las puertas del reino de los cielos.
También estoy dispuesto a que seas lleno de mi Espíritu, a que hagas mis obras, a que estés a mi lado, a que sientas mi presencia y mi poder.
Sí, soy yo, el que vive por los siglos de los siglos, y tiene las llaves del cielo.
Ven, acércate, estoy aquí, con amor, recibe mi bendición y revive.
Yo, Jesús de Nazareth, quien te espera con los brazos abiertos.
Con amor y felicidad.
Marcelo y Graciela Quiroga.
Hay reflexiones que te abren los ojos y otrs como esta que llegan hasta el ALMA
ResponderEliminarGRACIAS DIOS.