VEO el cielo abierto para tí de ahora en más, y mi luz en tu interior hermoso, de la maravilla que he hecho en ti, cada movimiento que haces y que no haces, tus obras, pequeñas y grandes, tus sueños, tus planes, tus metas, y tus fracasos, el camino bendecido y lleno de espinas, tu necesidad y tu clamor también, que pareces como muerto/a, pero estás vivo/a, con inseguridades en tu corazón y en tu fe, veo como te hacen la guerra como cuando te hacen la paz, como la injusticia te angustia diariamente, con tu rostro sufriente cada día, con los pecados y también las santidades, veo con mis ojos humanos y celestiales, tu pasado, presente y futuro están delante de mí, los momentos que hemos pasado juntos, de los hermosos pensamientos que pongo en tí y me alegran, más tu postrer estado será mejor que el primero, veo que vienes a mí con alabanza, agradecimiento y regocijo. También en las mañanas mi creación gloriosa, al niño, al anciano, al joven, a los matrimonios, al humilde y pobre de espíritu, veo las miserias y las enfermedades más destructivas, veo en lo secreto y también en lo visible, en la mente y también en el espíritu, en la oscuridad y en la luz, veo la gloria de mi conocimiento en toda la humanidad, mi salvación gloriosa en los cristianos, la prosperidad venir como lluvia tardía, y el soplo de mi Espíritu en gran avivamiento.
Yo Jesús, quien te prepara para grandes cosas.
Con esperanza y amor.
Marcelo y Graciela.
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