Cuantos de nosotros nos hubiese gustado que nos hayan
dejado una herencia económica para poder vivir bien en este mundo y no padecer
necesidades ni sufrimientos, pero tal vez no fue así.
A lo mejor nuestros padres nos dieron muy lindas cosas y estamos agradecidos de ello eternamente, pero cuánto nos hubiese gustado que nos hayan dejado una herencia económica para vivir bien en esta vida.
Dios nos ha dejado una herencia espiritual para vivir en este mundo material.
Siempre hemos pensado que Dios es un hombre viejo, de
barba blanca, en el cielo mirando como sufre la gente y no haciendo nada al
respecto. Pero todo eso es mentira. Dios vio el sufrimiento humano y envío a su
Hijo Jesucristo a hacer la obra de Dios para que nosotros pudiéramos tener una
herencia espiritual que nos ayude en este mundo material.
No solamente lo material es importante para vivir sino lo espiritual también, puesto que el hombre se compone de cuerpo, alma y espíritu y estos necesitan ser administrados.
La herencia que Dios nos ha dejado es su bendición espiritual que ha de intervenir en nuestra vida material, su paternidad celestial que nos hará tener paz interior, su poder sobrenatural que nos ayudará a vivir libre de debilidades y pecados, su ayuda constante que nos dará confianza y fe, su justicia permanente que nos hará herederos de él, su perdón inigualable que aliviará nuestras cargas diarias, su salvación eterna que nos dará descanso espiritual, sus promesas fieles la cuál podremos recibir, una familia mundial que nos acompañará en nuestra soledad, la liberación de vicios varios que nos hará ser libres, la sanidad de nuestro cuerpo enfermo que dará alivio a todo nuestro ser, un lugar en el cielo que nos hará tener esperanza, un camino nuevo que nos hará vivir en victoria, su protección que nos hará estar tranquilos, y una vida nueva para ser feliz.
Todos estos son beneficios que los necesitamos hoy y no solamente para el cielo.
Pero tal vez no sabíamos todo esto y no hemos recibido esta herencia espiritual y la estamos necesitando hoy.
Lo bueno es que podemos recibirla y comprobarla para nuestro beneficio, es verdadera y millones de personas la han comprobado y sus vidas han cambiado y son bienaventuradas.
Si pasamos toda nuestra vida sufriendo, en miseria, amargados, enfermos, etc, y nos enteramos siendo muy viejos que teníamos una herencia para vivir feliz toda nuestra vida y no lo sabíamos, quedaremos frustrados y enojados por no haber tenido a alguien que nos haya dicho todo eso.
Es por eso que ahora lo sabe, hay alguien que se lo está diciendo, que le dice a usted que puede ser heredero de Dios y vivir bendecido en esta vida.
Los requisitos de esta herencia son los siguientes: Debemos creer en Dios, pedirle perdón por nuestros errores y pecados, si estamos haciendo cosas malas arrepentirnos de ellas y confesarlas al Padre celestial para que nos perdone, aceptar el sacrificio de Jesús en la cruz del calvario por nuestros pecados y dejarlo entrar a él en nuestro corazón, perdonar al ofensor, amar a los demás y asistir regularmente a la iglesia cristiana.
Todas estas cosas son necesarias para poder recibir esta herencia que Dios nos ha dejado para que nuestros problemas y necesidades sean suplidas.
Si usted desea recibir esta herencia espiritual pídasela a Dios de esta manera, con su boca confiésela de corazón, y verá que todo esto es verdad.
Oración:
Dios mío,
vengo a ti en esta hora, necesito de ti, ya no puedo más, necesito tu herencia
espiritual para vivir bendecido en esta vida, en mis fuerzas yo no puedo
prosperar, necesito tu ayuda. Perdóname por mis errores y pecados que he
cometido hacia ti y hacia los hombres, me arrepiento de ellos y sé que con tu
ayuda podré cambiar. Necesito de ti hoy, te doy gracias por enviar a tu Hijo
Jesucristo al mundo para hacer la obra que tu le encomendaste y que era la
salvación de mi vida, acepto ese sacrificio y a Jesús en mi corazón, entra
Jesús en mi corazón, perdono a los que me hicieron el mal porque tú me perdonas
a mí los pecados, voy a amar y ayudar a los demás y me acercaré a ti, y recibo
en todo mi ser al Espíritu Santo que ha de ayudarme en toda mi vida, Espíritu
Santo ven a mi vida. Te alabo y te bendigo y te doy muchísimas gracias porque
sé que recibiré tu herencia, en el nombre de Jesús te la pido y la recibo.
Amén.
Si usted ha hecho esta oración, con todo su corazón y alma, y ha creído, usted recibirá instantáneamente la herencia que Dios le ha prometido en su palabra. Usted comenzará a experimentarla en todo su ser y verá que la herencia espiritual se hace realidad.
Junto con esta oración le acompaña nuestra petición por usted para que sea un nuevo HEREDERO DE DIOS más.
Que Dios le bendiga.
Marcelo y Graciela Quiroga
Muy bueno está a la medida de un montón de gente que todavía no valora lo que es estar espiritualmente en paz con DIOS, y que sepan que el que provee la paz económica es DIOS
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