La semana pasada mi señora iba en el auto, y en un semáforo se paró una moto con dos personas. Una de ellas rompió de un golpe el vidrio delantero del acompañante y de pronto se astillo todo y saltaron vidrios por doquier. A pesar de tener el vidrio polarizado. En ese momento el ladrón le robó la cartera del asiento delantero con todos sus documentos y dinero.
El susto fue muy fuerte. Nunca había pasado por esta situación.
Gracias a Dios, cuando fue a la comisaría a hacer la denuncia, llegó un hombre con una cartera que había encontrado en ciertas calles y que era de mi señora. En la misma, en bolsillos externos se encontraban cosas de valor.
Fuimos por las calles que nos comentó este bondadoso hombre, y vimos que habían papeles de la cartera en el piso.
Al otro día nos llama un señor de otro departamento aledaño que había encontrado una cartera con documentos.
Esa misma noche nos llama una persona que resultó ser oficial de policía de una comisaria aledaña a la zona y nos entregó documentos encontrados en la calle dado que vivía en la zona.
Aunque faltaron algunos documentos como licencia de conducir, documento de identidad, tarjeta azul, y dinero aprox $1000.- Dios nos dio señales de benignidad y bondad al poder estar mi señora sana y salva y encontrar bastantes documentos perdidos.
Al otro día el seguro del auto nos repuso el vidrio roto, y todo había vuelto a la normalidad.
A pesar de los daños y perjuicios, Dios siempre sigue siendo bueno y vencedor, y el diablo cobarde y robador.
Estén alertas y tengan cuidado con esta modalidad delictiva.
Marcelo y Graciela Quiroga.
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