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REFLEXION: Una Vida llena del Favor de Dios

Una Vida llena del Favor de Dios  

Canten alabanzas al Señor; su pueblo fiel alabe su santo nombre. Porque su ira dura solo un momento, pero su favor dura toda una vida. (Salmos 30:4-5).

Deja que esta verdad entre a tu espíritu: el favor de Dios no solo es por un momento sino para toda la vida. Pero, ¿Cómo obtenemos el favor de Dios? La Biblia nos dice que cuando honramos Su Palabra, cuando obedecemos sus mandamientos y caminamos en misericordia y verdad, es cuando encontramos la señal de la bondad de Dios. Es Decir, cuando hacemos nuestra parte, Él hace la suya.

Tal vez te parezca demasiado bueno que Dios de Su bendición para toda la vida y que esto no suena a verdad. Pero lo es, sí tan solo empiezas a ponerlo en primer lugar.



Esto nos enseña que debemos de aprender a obedecer a Dios, rápido. Porque muchas veces Dios nos pone pequeñas pruebas para ver cómo respondemos a ellas, pero nos la arreglamos para ignorarlo e inventamos excusas de porque no lo hacemos, como por ejemplo: Dios te dice ve con fulanito porque esta enfermo o que le mandes una palabra de aliento a un amigo o que pidas perdón… pero prefieres seguir con tu vida como hasta ahora, ahí tienes la razón porqué Su favor no está contigo porque sabiendo hacer lo bueno no lo haces y esto se te convierte en pecado. (Santiago 4:17).

Cuando obedeces en las pequeñas cosas, su favor estará contigo toda la vida. Dios dice no digas malas palabras, pero la mayoría ve este mandamiento como insignificante porque piensan yo las digo pero sin enojo como si eso valiera para exonerar la culpa. La Biblia dice: El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto (Lucas 16:10).

Me pregunto, ¿Cuántos de nosotros veríamos nuestra bendición, nuestra sanidad, la restauración de la familia o nuestros sueños cumplidos, si tan solo obedeciéramos las pequeñas cosas que Dios nos pide? Pero el problema es que la mayoría quiere hacer las cosas a su manera o razonar si es propio o no obedecer a Dios. Saul cayó en la trampa de querer agradar a Dios a su manera y no a la manera que Dios ordenó y, entonces, llegó el profeta Samuel y le dijo: "¿Piensas acaso que a Dios le gustan más los holocaustos y los sacrificios que la obediencia a su palabra? La obediencia vale más que el sacrificio, y la fidelidad, más que la grasa de los carneros." (1ª Sam. 15:22).

No hagas más excusas, no inventes obedecer a tu manera, no hagas insignificantes sus mandamientos, mejor obedece pronto y pon a Dios en primer lugar. 

Piensa en esto: Cuando Dios te pide hacer algo es porque El quiere lo mejor para ti. En otras palabras, a la obediencia le sigue la bendición. Los cielos serán abiertos y dejarán caer sus bendiciones sobre ti, si obedeces la Palabra a la manera de Dios, no bajo tus pensamientos o bajo filosofías humanas y religiosas. Dios puso su Palabra tal cual es para obedecerla conforme al espíritu de su Gracia.  

Escucha el sonido de la bendición: "Ahora bien, si tú obedeces de verdad… practicando y guardando todos los mandamientos… vendrán sobre ti todas las bendiciones." (Dt. 28:1-2).

Mensaje extraído de [Cielos Abiertos] Una Vida llena del Favor de Dios.

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