NO VENGO...
No vengo para condenarte, sino para hacer algo glorioso en ti. A bendecirte, a llevarte a un estado espiritual superior. A llevar tus aflicciones y penurias. A sanar tus enfermedades y dolores.
No vengo a reprocharte, a retarte, sino a fundarte sobre la roca celestial, sobre la ciudad santa, sobre la nueva Jerusalén.
A santificarte, a darte nuevas esperanzas, a perfeccionar tu vida. A darte un nuevo amanecer.
No vengo a asustarte, a juzgarte, sino a salvarte. A hacer algo grande contigo. ¿Lo podrás creer? mi poder es de resurrección, el cual recibí de mi Padre, el cual es tuyo también. Espérame, prepárate, voy a vivificarte y glorificarte, pronto lo verás. Soy yo, Jesús, el que te llamó cuando estabas agotado, afligido y desesperanzado.
No vengo para que sigas igual que antes, vengo para honrarte, para exaltarte, para fortalecerte, y para establecerte. Y sabrás entonces, que Yo soy el mismo de ayer, de hoy y de siempre. Tu Señor y amigo Jesús.
Yo Jesús de Nazareth, quien no te ha dejado ni desamparado nunca.
Con amor y fe.
Marcelo y Graciela Quiroga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario