"Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén." Jesús. (San Mateo 28:20).
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BIBLIA: Consejos sobre la fianza imprudente
LA BIBLIA, ANTIGUO TESTAMENTO, PROVERBIOS Capítulo 6
Consejos sobre la fianza imprudente
1
Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, Si has
empeñado tu palabra a un extraño,
2
Te has enlazado con las palabras de tu boca, Y has
quedado preso en los dichos de tus labios.
3
Haz esto ahora, hijo mío, y líbrate, Ya que has
caído en la mano de tu prójimo; Ve, humíllate, y asegúrate de tu amigo.
4
No des sueño a tus ojos, Ni a tus párpados
adormecimiento;
5
Escápate como gacela de la mano del cazador, Y como
ave de la mano del que arma lazos.
6
Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé
sabio;
7
La cual no teniendo capitán, Ni gobernador, ni
señor,
8
Prepara en el verano su comida, Y recoge en el
tiempo de la siega su mantenimiento.
9
Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te
levantarás de tu sueño?
10
Un poco de sueño, un poco de dormitar, Y cruzar por
un poco las manos para reposo;
11
Así vendrá tu necesidad como caminante, Y tu pobreza
como hombre armado.
12
El hombre malo, el hombre depravado, Es el que anda
en perversidad de boca;
13
Que guiña los ojos, que habla con los pies, Que hace
señas con los dedos.
14
Perversidades hay en su corazón; anda pensando el
mal en todo tiempo; Siembra las discordias.
15
Por tanto, su calamidad vendrá de repente;
Súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio.
16
Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su
alma:
17
Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos
derramadoras de sangre inocente,
18
El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los
pies presurosos para correr al mal,
19
El testigo falso que habla mentiras, Y el que
siembra discordia entre hermanos.
20
Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, Y no
dejes la enseñanza de tu madre;
21
Atalos siempre en tu corazón, Enlázalos a tu cuello.
22
Te guiarán cuando andes; cuando duermas te
guardarán; Hablarán contigo cuando despiertes.
23
Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es
luz, Y camino de vida las reprensiones que te instruyen,
24
Para que te guarden de la mala mujer, De la blandura
de la lengua de la mujer extraña.
25
No codicies su hermosura en tu corazón, Ni ella te
prenda con sus ojos;
26
Porque a causa de la mujer ramera el hombre es
reducido a un bocado de pan; Y la mujer caza la preciosa alma del varón.
27
¿Tomará el hombre fuego en su seno Sin que sus
vestidos ardan?
28
¿Andará el hombre sobre brasas Sin que sus pies se
quemen?
29
Así es el que se llega a la mujer de su prójimo; No
quedará impune ninguno que la tocare.
30
No tienen en poco al ladrón si hurta Para saciar su
apetito cuando tiene hambre;
31
Pero si es sorprendido, pagará siete veces;
Entregará todo el haber de su casa.
32
Mas el que comete adulterio es falto de
entendimiento; Corrompe su alma el que tal hace.
33
Heridas y vergüenza hallará, Y su afrenta nunca será
borrada.
34
Porque los celos son el furor del hombre, Y no
perdonará en el día de la venganza.
35
No aceptará ningún rescate, Ni querrá perdonar,
aunque multipliques los dones.
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