El motivo de escribir esta nota es despertar en el lector, la
verdadera importancia de cuidar la vida espiritual que en cada uno de nosotros
habita.
Todo ser humano necesita satisfacer un vacío interior con lo
espiritual.
Así como uno alimenta su cuerpo con comida y bebida para estar
fortalecido y crecer, asimismo debe alimentar su vida espiritual. Puesto que el
hombre está compuesto no solamente de lo material que lo llamamos cuerpo, sino
con esencias espirituales como el alma, la mente y el espíritu.
Si yo alimento mi esencia material y dejo de alimentar mi esencia
espiritual, tarde o temprano lo material desbordará mi vida espiritual.
Esto generará pensamientos y acciones que llevarán a problemas
graves que nos pueden llegar a destruir.
Alimentar la vida material significaría vivir pensando en el
dinero, en trabajar excesivamente, en vivir lejos de Dios, lejos de los
parámetros que Dios puso para bien de uno, vivir en constantes problemas con
los demás, etc.
En cambio alimentar la vida espiritual llevaría a moldear nuestra
vida hacia Dios y su voluntad, nuestro desenvolvimiento para con los demás,
para con la familia, los padres, los hijos, la esposa/o, los amigos, el
prójimo, etc.
A través de los siglos, vemos que el hombre permanece en una
constante búsqueda de lo espiritual, a quien adorar, a quien ir en busca de
ayuda espiritual y supervivencia existencial, y esta es una constante en la
vida actual.
¿Qué harás con lo espiritual entonces?
por Lic. Marcelo Quiroga.
No hay comentarios:
Publicar un comentario