Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.
La Biblia, Nuevo Testamento, 3ra Juan 2
Nuestra salud física declara nuestra relación con el Señor.
Si estás enfermo físicamente puede que no estés bien con el Señor, puesto que por sus llagas fuiste curado (Isaías 53).
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