Decisiones
Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.
Daniel 1:8
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Cada día nos enfrentamos ante el dilema de las decisiones. Sin embargo, muy a menudo escogemos lo incorrecto porque basamos nuestras decisiones bajo nuestros deseos o bajo nuestras preferencias personales que nos llevan a cometer errores.
Creo que como Daniel, nosotros debemos tomar decisiones que sean agradables ante los ojos de Dios y no dejarnos manipular por nuestros deseos o por las presiones de los demás. Daniel decidió no comer la comida del rey ni tomar su vino porque eso representaba quedar mal con Dios pues él conocía las Escrituras. Y al negarse fue agradable al Señor, de tal forma que el resultado de su decisión lo llevo a posiciones de privilegio.
Sin embargo, muchos prefieren quedar bien con los demás aunque a Dios le fallen. Y el resultado de sus decisiones les llevan al fracaso, la depresión, la soledad y a un vacío que nadie puede llenar. Pero cuando conocemos lo que a Dios le agrada nuestras decisiones estarán bajo la convicción de la fe y serán correctas, dándonos victoria, paz, seguridad y la llenura de Dios.
Es probable que cuando tomes decisiones basadas en Dios la gente se burle de ti y te ridiculicen, pero al final ganaras la gracia de Dios si te mantienes firme. Tal vez alguien te invite a una gran fiesta con banquetes especiales y personas de influencia y hasta muy queridas: la comida del compadre, la boda de tu sobrino o quizás la reunión de amigos de generación habrá vino, baile, comida sin límite, chistes, palabrería, etc., etc. Pero como Daniel tú tienes la oportunidad de elegir lo correcto porque sabes que a Dios no le agrada ese tipo de “fiestas y reuniones” Dios dice: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu”. (Ef. 5:18) Y agrega: “Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras… sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne”. (Ro. 13:13-14)
Hemos aprendido que nuestras decisiones afectan nuestro futuro y nuestro destino. Pero bajo tu libre albedrio: Tú eliges. Mi recomendación es que quedes bien con Dios aunque tengas que quedar mal con tus parientes o amigos.
Ahora es tu turno.
Te pregunto, ¿Cómo son tus decisiones: Prefieres quedar bien con Dios o quedar bien con la gente? Quizás te sea difícil tomar decisiones algunas veces, pero no importa cuál sea la situación, siempre reflexiona, ¿Qué haría Cristo en mi lugar? Y por otro lado lee la Biblia para que conozcas su voluntad y no te equivoques al decidir.
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Dios te Bendiga
__._,_.___
Enviado por: juan7romero para [Cielos Abiertos]
No hay comentarios:
Publicar un comentario