Primero, según la Biblia, debe arrepentirse de su
pecado adánico y práctico, porque la paga del pecado es la muerte, pero el
regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor Nuestro.
Segundo, también debe nacer de nuevo, del agua y
del Espíritu de Dios, a través de la fe que le fue dada, si quiere ver y entrar
al reino de los cielos.
Tercero, recibir el perdón de Dios, la
justificación, la salvación y la liberación del espíritu de condenación a
través del espíritu de vida en Cristo Jesús.
Cuarto, abandonar la incredulidad, el ocultismo, y
la idolatría en todas sus formas.
Quinto, aceptar a Jesús de Nazareth, que es la
propiciación y rescate de Dios para su vida, en su corazón y ser, como Hijo de
Dios, crucificado y resucitado por el poder de Dios.
Sexto, renovar el espíritu de vuestra mente, amando
a su prójimo como ama a Dios y a usted mismo. Renunciar a la vanidad, al
orgullo, al egocentrismo, y a la egolatría.
Séptimo, debe vivir en santidad y paz con todas las
personas, pues nadie verá al Señor sin ellas.
Octavo, seguir a Jesús para ser luz de este mundo y
sal de la tierra, y no oscuridad y un esclavo del diablo. El seguir a Jesús no
es una opción sino una decisión del corazón, para asegurar el camino que
conduce al árbol de la vida que habita en la ciudad celestial.
Noveno, conocer y cumplir los mandamientos bíblicos
y sacramentos cristianos, con el poder de Dios y la fe en el bendito Evangelio
de nuestro Señor Jesucristo, para asegurar la salvación completa y el cristianismo dinámico.
Décimo, además, debe congregarse y más cuando aquel
día del Señor se acerca, para bendición o para castigo.
Décimo primero, sobre todo, debe perdonar a sus
ofensores, y pedir perdón a aquellos que hirió de alguna manera como dice el
Padre Nuestro.
Décimo segundo, aún debe santificarse y
perfeccionarse en el Señor, para preparar su corazón para la vida eterna y la
morada celestial cuando Jesucristo venga otra vez a buscar a los suyos.
Décimo tercero, alcanzar sanidad interior y todas
las bendiciones del Altísimo Dios, por medio de la consejería y el sometimiento
eclesial como miembro del Cuerpo de Cristo.
Por todo esto, le aconsejo a que tome decisiones
firmes en la búsqueda celestial para su bien y el de los que le rodean, puesto
que Dios tiene un propósito para usted en esta vida y en la venidera.
Dios quiere salvarle, hacerle un discípulo de
Jesús, líder espiritual y bendición a los demás, a través de la Iglesia del
Señor. Esperando su gloriosa venida, para recompensar a los justos y juzgar a
los impíos, Amén.
Le digo todo esto en el Nombre del Padre, del Hijo,
y del Espíritu Santo, Amén. Y declaro que si obedece el llamado celestial, su vida
será grandemente bendecida.
Si Usted desea y necesita que Dios intervenga en su
vida, le pido que confiese con su boca esta oración:
Señor Dios Todopoderoso, te bendigo y te agradezco
por escuchar mi clamor.
Vengo a ti en este momento, a pedirte que me ayudes
y actúes en mi vida para que pueda tener paz, salud y bienaventuranza.
Perdóname por mis errores y pecados, y renueva todo
mi ser.
Sé que en mis fuerzas no puedo hacer todo lo que tu
palabra me indica, pero tengo fe para creer que tu poder puede intervenir en mi
vida.
Creo en ti Dios, creo en tu Hijo Jesucristo, y pido
que entre a mi corazón y guíe mis pasos de ahora en más.
Ruego que tu Espíritu llene mi interior y haga de
mí una nueva persona.
Confieso tu nombre y doy gloria a Dios.
En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu
Santo te lo pido mi Dios. Amén.
Consultas: Web: www.ayudaespiritualgratis.com
Cel./Whatsapp 15-5934-5853 Marcelo y Graciela.


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