Haz esta oración y sé salvo y sano espiritualmente:
Padre y Dios mío, vengo a ti, no puedo más, estoy tan cansado, me siento mal, tengo mil problemas, te necesito, ayúdame por favor, creo en tí, aunque no te vea o no te sienta, perdóname por mis pecados, me arrepiento por estar lejos de ti, te pido que me perdones, a través de tu Hijo Jesucristo, lo recibo a él en mi corazón, entra Jesús en mi, tu eres mi salvador, hazme una nueva persona, lléname de tu Espíritu Santo, de tu Palabra, de tu bendición, cámbiame, mejora mi vida, mi familia, mi economía, por favor te lo pido, ten piedad de mi oh Dios, yo te doy gracias, te alabo y te bendigo, y te daré toda la gloria, la honra y la alabanza. Amén.
Padre y Dios mío, vengo a ti, no puedo más, estoy tan cansado, me siento mal, tengo mil problemas, te necesito, ayúdame por favor, creo en tí, aunque no te vea o no te sienta, perdóname por mis pecados, me arrepiento por estar lejos de ti, te pido que me perdones, a través de tu Hijo Jesucristo, lo recibo a él en mi corazón, entra Jesús en mi, tu eres mi salvador, hazme una nueva persona, lléname de tu Espíritu Santo, de tu Palabra, de tu bendición, cámbiame, mejora mi vida, mi familia, mi economía, por favor te lo pido, ten piedad de mi oh Dios, yo te doy gracias, te alabo y te bendigo, y te daré toda la gloria, la honra y la alabanza. Amén.
viernes
FRASE DEL DIA: Dios te amó tanto
FRASE DEL DIA:
Dios te amó tanto, que deseó estar contigo, y descendió a través de su Hijo Jesucristo, y dejó su Espíritu Santo para estar siempre a tu lado.
Dios te amó tanto, que deseó estar contigo, y descendió a través de su Hijo Jesucristo, y dejó su Espíritu Santo para estar siempre a tu lado.
jueves
PERLA BIBLICA:
PERLA BIBLICA:
Bueno es el Señor! Es una fortaleza en el día de la angustia, y conoce a los que en él se refugian. Nahum 1:7
miércoles
LIBRO: IMITACION DE CRISTO DE TOMAS DE KEMPIS
LIBRO: IMITACION DE CRISTO DE TOMAS DE KEMPIS
CAPíTULO LV: De la corrupción de la naturaleza, de la eficacia de la gracia divina.
EL ALMA:
1. Señor, Dios mío, que me criaste a tu imagen y semejanza, concédeme aquesta gracia, que declaraste ser tan grande y necesaria para la salvación; a fin de que yo pueda vencer mi perversa naturaleza, que me arrastra a los pecados y a la perdición. Pues yo siento en mi carne la ley del pecado, que contradice a la ley de mi alma, y me lleva cautivo a obedecer en muchas cosas a la sensualidad y no pudo resistir a sus pasiones, si no me asiste tu santísima gracia, eficazmente infundida en mi corazón.
2. Necesaria tu gracia, y grande gracia, para vencer la naturaleza inclinada siempre a lo malo desde su juventud. Porque abatida en el primer hombre Adán, y viciada por el pecado, pasa a todos los hombres la pena de esta mancha; de suerte que la misma naturaleza, que fue criada por Ti buena y derecha, ya se toma por el vicio y enfermedad de la naturaleza corrompida; por que el mismo movimiento suyo que le quedó, la induce al mal y a lo terreno. Pues la poca fuerza que le ha quedado, es como una centellita escondida en la ceniza. Esta es la razón natural, cercada de grandes tinieblas; pero capaz todavía de juzgar del bien y del mal, y de discernir lo verdadero de lo falso; aunque no tiene fuerza para cumplir todo lo que le parece bueno, ni usa de la perfecta luz de la verdad ni tiene sanas sus aficiones.
3. De aquí viene, Dios mío, que yo, según el hombre interior, me deleito en tu ley, sabiendo que tus mandamientos son buenos, justos y santos, juzgando también que todo mal y pecado se debe huir. Pero con la carne sirvo a la sensualidad más que a la razón. Así es también que propongo frecuentemente hacer muchas buenas obras; pero como falta la gracia para ayudar a mi flaqueza, con poca resistencia vuelvo atrás y desfallezco. Por la misma causa sucede que conozco el camino de la perfección, y veo con bastante claridad como debo obrar. Mas agradado del peso de mi propia corrupción no me levanto a cosas más perfectas.
4. ¡Oh, cuán necesaria me es, Señor, tu gracia, para comenzar el bien, continuarlo y perfeccionarlo! Porque sin ella ninguna cosa puedo hacer; pero en Ti todo lo puedo, confortado con la gracia. ¡Oh gracia verdaderamente celestial, sin la cual nada son los merecimientos propios, ni se han de estimar en algo los dones naturales! Ni las artes, ni las riquezas, ni la hermosura, ni el ingenio o la elocuencia valen delante de Ti, Señor, sin tu gracia. Porque los dones naturales son comunes a buenos, y a malos; más la gracia y la caridad es don propio de los escogidos, y con ella se hacen dignos de la vida eterna. Tan encumbrada es esta gracia, que ni el don de la profecía, ni el hacer milagro, o algún otro saber, por sutil que sea, es estimado en algo sin ella. Ni aun la fe ni la esperanza, ni las otras virtudes son aceptas a Ti, sin caridad ni gracia.
5. ¡Oh beatísima gracia, que al pobre de espíritu lo haces rico en virtudes, y al rico en muchos bienes vuelves humilde de corazón! Ven, desciende a mi, lléname luego de tu consolación, para que no desmaye mi alma de cansancio y sequedad de corazón. Suplícote, Señor, que halle gracia en tus ojos, pues me basta, aunque me falte todo lo que la naturaleza desea. Si fuere tentado y atormentado de muchas tribulaciones, no temeré los males, estando tu gracia conmigo. Ella es fortaleza, ella me da consejo y favor. Mucha más poderosa es que todos los enemigos, y mucho más sabia que todos los sabios.
6. Ella enseña la verdad, la ciencia, alumbra el corazón, consuela en las aflicciones, destierra la tristeza, quita el temor, alimenta la devoción produce lágrimas afectuosas. ¿Qué soy yo sin la gracia, sino un madero seco, y un tronco inútil y desechado? Asísteme, pues, Señor, tu gracia para estar siempre atento a emprender, continuar y perfeccionar buenas obras, por tu Hijo Jesucristo. Amén.
CAPíTULO LV: De la corrupción de la naturaleza, de la eficacia de la gracia divina.
EL ALMA:
1. Señor, Dios mío, que me criaste a tu imagen y semejanza, concédeme aquesta gracia, que declaraste ser tan grande y necesaria para la salvación; a fin de que yo pueda vencer mi perversa naturaleza, que me arrastra a los pecados y a la perdición. Pues yo siento en mi carne la ley del pecado, que contradice a la ley de mi alma, y me lleva cautivo a obedecer en muchas cosas a la sensualidad y no pudo resistir a sus pasiones, si no me asiste tu santísima gracia, eficazmente infundida en mi corazón.
2. Necesaria tu gracia, y grande gracia, para vencer la naturaleza inclinada siempre a lo malo desde su juventud. Porque abatida en el primer hombre Adán, y viciada por el pecado, pasa a todos los hombres la pena de esta mancha; de suerte que la misma naturaleza, que fue criada por Ti buena y derecha, ya se toma por el vicio y enfermedad de la naturaleza corrompida; por que el mismo movimiento suyo que le quedó, la induce al mal y a lo terreno. Pues la poca fuerza que le ha quedado, es como una centellita escondida en la ceniza. Esta es la razón natural, cercada de grandes tinieblas; pero capaz todavía de juzgar del bien y del mal, y de discernir lo verdadero de lo falso; aunque no tiene fuerza para cumplir todo lo que le parece bueno, ni usa de la perfecta luz de la verdad ni tiene sanas sus aficiones.
3. De aquí viene, Dios mío, que yo, según el hombre interior, me deleito en tu ley, sabiendo que tus mandamientos son buenos, justos y santos, juzgando también que todo mal y pecado se debe huir. Pero con la carne sirvo a la sensualidad más que a la razón. Así es también que propongo frecuentemente hacer muchas buenas obras; pero como falta la gracia para ayudar a mi flaqueza, con poca resistencia vuelvo atrás y desfallezco. Por la misma causa sucede que conozco el camino de la perfección, y veo con bastante claridad como debo obrar. Mas agradado del peso de mi propia corrupción no me levanto a cosas más perfectas.
4. ¡Oh, cuán necesaria me es, Señor, tu gracia, para comenzar el bien, continuarlo y perfeccionarlo! Porque sin ella ninguna cosa puedo hacer; pero en Ti todo lo puedo, confortado con la gracia. ¡Oh gracia verdaderamente celestial, sin la cual nada son los merecimientos propios, ni se han de estimar en algo los dones naturales! Ni las artes, ni las riquezas, ni la hermosura, ni el ingenio o la elocuencia valen delante de Ti, Señor, sin tu gracia. Porque los dones naturales son comunes a buenos, y a malos; más la gracia y la caridad es don propio de los escogidos, y con ella se hacen dignos de la vida eterna. Tan encumbrada es esta gracia, que ni el don de la profecía, ni el hacer milagro, o algún otro saber, por sutil que sea, es estimado en algo sin ella. Ni aun la fe ni la esperanza, ni las otras virtudes son aceptas a Ti, sin caridad ni gracia.
5. ¡Oh beatísima gracia, que al pobre de espíritu lo haces rico en virtudes, y al rico en muchos bienes vuelves humilde de corazón! Ven, desciende a mi, lléname luego de tu consolación, para que no desmaye mi alma de cansancio y sequedad de corazón. Suplícote, Señor, que halle gracia en tus ojos, pues me basta, aunque me falte todo lo que la naturaleza desea. Si fuere tentado y atormentado de muchas tribulaciones, no temeré los males, estando tu gracia conmigo. Ella es fortaleza, ella me da consejo y favor. Mucha más poderosa es que todos los enemigos, y mucho más sabia que todos los sabios.
6. Ella enseña la verdad, la ciencia, alumbra el corazón, consuela en las aflicciones, destierra la tristeza, quita el temor, alimenta la devoción produce lágrimas afectuosas. ¿Qué soy yo sin la gracia, sino un madero seco, y un tronco inútil y desechado? Asísteme, pues, Señor, tu gracia para estar siempre atento a emprender, continuar y perfeccionar buenas obras, por tu Hijo Jesucristo. Amén.
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Marcelo y Graciela Quiroga.
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REFLEXION: Carta de tu Padre Dios
REFLEXION: Carta de tu Padre Dios
Te Estoy Mirando y Voy a Obrar
“Confía callado en el SEÑOR y espérale con paciencia…”.
Salmos 37:7a
Mi Querido Tesoro Especial:
He visto tu aflicción, te he mirado en lo secreto. He escuchado tu clamor, conozco e interpreto tu silencio. He mirado y recogido cada lágrima que tus ojos han derramado. He sentido tu corazón querer estallar y la furia arder en tu pecho cuando frustrado(a), no consigues entender el propósito de lo que estás pasando en tu vida.
He escuchado tus preguntas y tus muchos cuestionamientos. He sentido también el dolor, cuando impotente dudas de lo que te he prometido. Yo soy Dios, no existe nadie que te conozca mejor que yo. Conozco cada centímetro de tu estatura, los detalles de tu cara y cuántos cabellos hay sobre tu cabeza. Soy el que te dice: ¡No temas! Esta situación parece muy grande y piensas que se ha salido de tus manos. Pero es el momento de dejar tus cargas y tristezas sobre mí y aprender a descansar en mi reposo.
Hallarás respuesta cuando apartes a un lado la confusión, dejes de hablar y guardes silencio. Porque mientras tú te quejas y hablas, yo escucho, pero no te puedo contestar porque no vas a lograrme escuchar. Permíteme conectarte con mi corazón, deja que mi aliento se impregne en tu espíritu para que puedas experimentar la paz que quiero darte en medio de la tormenta. Quiero silbarte una canción al oído, que sientas mi sonrisa y puedas experimentar la certeza de que mientras estés en mis manos, ellas te sujetarán fuertemente para que no te caigas y te rompas. Veo que te sientes desarmado y sin defensas, pero YO SOY tu ayudador, quien te vigila, pelea por ti y te guarda. Soporta, resiste y aguarda, que muy pronto viene la respuesta.
¿Quién sino yo?
Tu Padre Dios.
Autora: Brendaliz Avilés
Te Estoy Mirando y Voy a Obrar
“Confía callado en el SEÑOR y espérale con paciencia…”.
Salmos 37:7a
Mi Querido Tesoro Especial:
He visto tu aflicción, te he mirado en lo secreto. He escuchado tu clamor, conozco e interpreto tu silencio. He mirado y recogido cada lágrima que tus ojos han derramado. He sentido tu corazón querer estallar y la furia arder en tu pecho cuando frustrado(a), no consigues entender el propósito de lo que estás pasando en tu vida.
He escuchado tus preguntas y tus muchos cuestionamientos. He sentido también el dolor, cuando impotente dudas de lo que te he prometido. Yo soy Dios, no existe nadie que te conozca mejor que yo. Conozco cada centímetro de tu estatura, los detalles de tu cara y cuántos cabellos hay sobre tu cabeza. Soy el que te dice: ¡No temas! Esta situación parece muy grande y piensas que se ha salido de tus manos. Pero es el momento de dejar tus cargas y tristezas sobre mí y aprender a descansar en mi reposo.
Hallarás respuesta cuando apartes a un lado la confusión, dejes de hablar y guardes silencio. Porque mientras tú te quejas y hablas, yo escucho, pero no te puedo contestar porque no vas a lograrme escuchar. Permíteme conectarte con mi corazón, deja que mi aliento se impregne en tu espíritu para que puedas experimentar la paz que quiero darte en medio de la tormenta. Quiero silbarte una canción al oído, que sientas mi sonrisa y puedas experimentar la certeza de que mientras estés en mis manos, ellas te sujetarán fuertemente para que no te caigas y te rompas. Veo que te sientes desarmado y sin defensas, pero YO SOY tu ayudador, quien te vigila, pelea por ti y te guarda. Soporta, resiste y aguarda, que muy pronto viene la respuesta.
¿Quién sino yo?
Tu Padre Dios.
Autora: Brendaliz Avilés
IGLESIA: Invitación a Reuniones

Estimado/a
Te invitamos a las reuniones eclesiásticas semanales en Catedral de la Fe Palermo, Av. Gral Las Heras 3069, Palermo, Capital Federal, Buenos Aires, Argentina.
Los Miércoles 20 hs, Sábados 19 hs, Domingos 18 hs.
Grupo de terapia espiritual: Martes 20 hs, con Marcelo y Graciela Quiroga.
Te esperamos de acuerdo a tus posibilidades.
Ven a recibir una palabra de Dios y oración por tus necesidades.
Marcelo y Graciela Quiroga.
15-5934-5853
BIBLIA: ¿Eres rico realmente?
BIBLIA: ¿Eres rico realmente?
LA BIBLIA, NUEVO TESTAMENTO, APOCALIPSIS 3:14-22
Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y
verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:
Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!
Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.
Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.
El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
LA BIBLIA, NUEVO TESTAMENTO, APOCALIPSIS 3:14-22
Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y
verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:
Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!
Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.
Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.
El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
martes
ORACION: EL PADRE NUESTRO DE LA TRANQUILIDAD GENERAL
EL PADRE NUESTRO
DE LA TRANQUILIDAD GENERAL
Dedique 2 minutos a orar este Padre Nuestro, para elevar su oración diaria a Dios,
mantener su vida espiritual, y fortalecerse en todas las áreas de su vida.
Repita este Padre Nuestro 2 ó 3 veces, con fe y devoción, hasta sentir la presencia de Dios obrando en su vida.
Para Orar
Padre de Tranquilidad, Que Estás En Tus Cielos Serenos,
Contemplado Sea Tu Obrar Poderoso.
Venga Tu Tranquilidad General A Mi Vida.
Hágase Tu Voluntad Apacible En Mí,
Como Se Hace En Tus Cielos Serenos,
Se Haga En Mi Tierra De Intranquilidad.
La Paz Tuya De Cada Día Dámela Hoy.
Y Perdona Mis Preocupaciones Y Temores,
Como Yo También Perdono A Los Que Sufren Ansiedad.
Y No Me Metas En Angustias,
Más Líbrame De La Perturbación, Del Desconcierto Y De La Congoja;
Porque Tuya Es La Tranquilidad, La Inalterabilidad Y La Alegría,
Por Todos Las Relaciones. Amén.
Extraído del libro "Aprenda a orar con el Padre Nuestro temático".
http://padrenuestrotematico.com/
DE LA TRANQUILIDAD GENERAL
Dedique 2 minutos a orar este Padre Nuestro, para elevar su oración diaria a Dios,
mantener su vida espiritual, y fortalecerse en todas las áreas de su vida.
Repita este Padre Nuestro 2 ó 3 veces, con fe y devoción, hasta sentir la presencia de Dios obrando en su vida.
Para Orar
Padre de Tranquilidad, Que Estás En Tus Cielos Serenos,
Contemplado Sea Tu Obrar Poderoso.
Venga Tu Tranquilidad General A Mi Vida.
Hágase Tu Voluntad Apacible En Mí,
Como Se Hace En Tus Cielos Serenos,
Se Haga En Mi Tierra De Intranquilidad.
La Paz Tuya De Cada Día Dámela Hoy.
Y Perdona Mis Preocupaciones Y Temores,
Como Yo También Perdono A Los Que Sufren Ansiedad.
Y No Me Metas En Angustias,
Más Líbrame De La Perturbación, Del Desconcierto Y De La Congoja;
Porque Tuya Es La Tranquilidad, La Inalterabilidad Y La Alegría,
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